Con entusiasmo y con profundo fervor patrio, me uní al pueblo de nuestro Acaponeta, para recordar a los hombres y mujeres que con su valor y sacrificio nos dieron patria y libertad.

Como servidor público y como mexicano, refrendo mi compromiso de trabajar cada día con dedicación y entrega por el bienestar de todas las familias nayaritas.

Ahora y siempre, con orgullo en el corazón y la mirada puesta en el futuro:

¡Viva Acaponeta, viva Nayarit, viva México!